Cristina Bendala cuida un patio enorme que no solo fue casa de vecinos (nada menos que una decena de familias vivían en él), sino también huerto, aprovechando espacios que hace tiempo quedaban en el interior de muchos recintos de la Axerquía.

Manuel y Paula priman las especies clásicas de los patios y las plantas mediterráneas. Pero ello no significa que el patio, que pertenece a un edificio que data de principios del siglo XIX, esté anclado en el pasado.

Este Patio era compartido por varias familias hasta que su actual propietaria, Julia Sesma Gutierrez, lo adquirió hace más de 15 años, perteneciendo actualmente a una sola familia. Antes de acceder al patio, nos encontramos con una puerta de madera de estilo musulmán, con fuerte cerradura y aldabón y tras un corto pasillo, con zócalo de azulejos, observamos una puerta de forja dando paso al patio, que se estructura en una galería arqueada.