Patios Monumentales


La abrumadora colección de patios que posee Córdoba conduce inevitablemente a formar una determinada y generosa sección, donde tienen cabida aquéllos que llamamos patios monumentales. Que también podrían lucir un subepígrafe de señoriales en la mayoría de los casos.

Este apartado no los excluye necesariamente de su marcado sello popular: los patios se monumentalizan por diversas razones, y acaso no sea la más principal la de pertenecer o estar relacionados con un monumento. Puede ser también por mostrar características de obra pública o constituirse de utilidad para el desarrollo de la Historia. Porque también adquieren categoría de monumentales cuando son la viva memoria de una determinada acción social o están integrados en una construcción que posee valor artístico, histórico o arqueológico.

Como denominador común quizás pueda decirse justamente que así como en los patios populares la flor establece su dominio sobre la arquitectura, en los monumentales prevalece la superioridad de la arquitectura sobre la flor.

Así pues, me permito realizar un bosquejo, clasificándolos en patios pertenecientes a templos y recintos religiosos; correspondientes a conventos actuales; integrados en edificios que fueron fundaciones conventuales y que hoy están destinados a otros usos; concernientes a antiguos hospitales, y componentes de palacios y mansiones nobiliarias y señoriales.