Acceso a personas con movilidad reducida (accesible)


Patio, propiedad de una pareja joven, cuya casa se remonta muy probablemente al siglo XV y que toma su nombre de la misma calle en la que se sitúa “Calle de las Guzmanas” y en la que como indica Ramírez de Arellano en su libro “Paseos por Córdoba” le da nombre el apellido “Guzmán”, cuyos […]

En 1570, Felipe II, gran amante de los caballos concibió el proyecto de crear un pura raza español. Para ello mandó construir las Caballerizas Reales, reuniendo allí a los mejores sementales y yeguas de las tierras que bordean el Guadalquivir.

Tiene todos los elementos del patio tradicional cordobés: el suelo de chinos, las tejas de los voladizos, la escalera, un lavadero con pila árabe y un viejo pozo con brocal de piedra. Sus paredes están adornadas, sobre todo, por geranios, gitanillas, begonias, bola del rey o jazmines.

La Posada del Potro es un singular edificio que se sitúa en la plaza con la que comparte nombre. Es el prototipo de una vivienda popular de los siglos XIV y XV que coloquialmente se denominaba “corral de vecinos”.

Antigua casa de vecinos, original del siglo XVIII, aunque muy transformada a finales del siglo XX. En ella se siguen conservando las mismas viviendas que tenía, aunque destinadas a alojamiento turístico.

«Soy arqueólogan, no me importa trabajar con la tierra», bromeaba en el 2015 la siempre afable María Dolores Baena, directora del Museo arqueológico, en el primer año en el que este centro científico y divulgativo participaba fuera de competición en el certamen de patios.

María Ángeles vivió muy de pequeñita en esta casa, en la que en su día llegaron a residir hasta siete familias, y, cuando llegó el momento de rehabilitarla o inmolarla bajo la piqueta, se hizo con el edificio al que cada año acerca un poco más a sus raíces.

El Palacio de Orive participa por séptima vez fuera de competición en el Concurso Municipal de Patios, convertido ya en uno de los hitos imprescindibles del certamen.

Para muchos, directamente, es el patio con mayor esplendor botánico. Y es que, a pesar de que es solo la quinta vez que se presenta al concurso (para recibir tales elogios muchos patios deben esperar y atesorar décadas de experiencia), Balbuena ya tiene su recinto entre los 20 más premiados de los que compiten actualmente.

Hasta participando en el certamen fuera de concurso, la presencia del Palacio de Viana supone un agravio comparativo. Y es que con sus 12 patios, sus 6 siglos de historia viva, el programa cultural de la Fundación Cajasur, 6.500 metros cuadrados de dependencias y su moderna concepción museística,no hay mejor ejemplo en el mundo para comprender el papel que el patio jugó históricamente en las casas nobles en el sur europeo.

Palacios hay muchos, pero ninguno como Viana en Córdoba. Porque en Viana, tras las sobrias paredes blancas, apenas salpicadas de espacios abiertos que nos dejan adivinar el interior, se concreta, como en ningún otro edificio de Córdoba y Andalucía, la delicia de los patios, esos espacios hechos de aire en los que la arquitectura se pone al servicio del jardín; donde se rinde un homenaje a las plantas, a las flores, a la luz y el agua.

Patio institucional. La vivienda de Trueque 4 se constituye desde el año 2015 como el Centro Cultural Inmaterial de los Patios de Córdoba, un espacio expositivo permanente en el que el Ayuntamiento pretende mostrar a través de ocho salas y un taller todo lo relacionado con la fiesta declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Este patio, cuya propietaria actual es María Prieto Núñez, lleva presentándose a concurso desde el año 2007. Patio de arquitectura moderna, al que accedemos tras la bajada de tres escalones, tiene forma rectangular.

Ubicado en lo que fue una casa de vecinos, donde llegaron a habitar cerca de treinta familias, pertenece en la actualidad a José Antonio Espinosa Ruiz que, junto a su mujer, cuida con esmero la gran variedad floral que alberga el mismo.

Junto con el patio de entrada y el de la fuente, este patio forma parte de la antigua casa de las bulas, conocida con este nombre porque en este vetusto caserón se vendían desde el siglo XVIII las bulas de la Santa Cruzada. El citado edificio es hoy la sede del Museo Taurino de la ciudad. 

Este inmueble tiene su origen en las antiguas casas de vecinos, estructura que actualmente mantiene. Se trata de dos viviendas de la misma titularidad unidas por una puerta con zaguán. La fachada mantiene su original estilo barroco, mientras que el resto del edificio está reformado.

Patio típico encuadrado dentro de la modalidad de Arquitectura Antigua. Cerrado durante varios años por obras, reabre de nuevo sus puertas para el deleite de todo ciudadano/a que lo visite. Impresiona al visitante la extrema sencillez de su decoración que lo hace aún más esplendoroso

El edificio del Museo de Bellas Artes de Córdoba está situado en la zona oriental de la Plaza del Potro, que debe su nombre al potrillo que remata la fuente del S.XVI situada en el centro, donde se levanta la fachada plateresca de lo que fue Hospital de la Caridad, fundado en la época de los Reyes Católicos y que, actualmente, forma parte del conjunto que alberga el Museo de Bellas Artes y al Museo de Julio Romero de Torres. 

Casa reconstruida en 1993, sobre una antigua taberna de la calle San Basilio. La nueva casa conserva herrajes y restos arqueológicos existentes que están expuestos, decorando el patio actual. Es un patio cuidado por padre e hijo.

Situado en la parte central del Alcázar Viejo constituye, tras varios años presentándose a concurso, uno más de obligada visita dentro de este barrio situado en el sureste del Casco Histórico de Córdoba.

Esta antigua casa de vecinos pertenece desde el año 1974 a la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses y fue establecida como su sede. Este inmueble es un extraordinario ejemplo de conservación, ya que no ha perdido el estilo arquitectónico que inicialmente poseía.