4 mayo, 2006

El evento más sigular de la primavera cordobesa

Fuente: Diario Córdoba

El clima no acompañó a la primera jornada del Concurso Popular de Patios Cordobeses, o quizás la lluvia también quiso irse de patios, porque estuvo presente durante todo el día.

Además, las dos asociaciones de dueños o vecinos de los patios mostraban ayer su «desánimo» porque el esfuerzo y los gastos que supone mantener estos vergeles suben cada año, pero las ayudas siguen siendo escasas.

Manuel Garrido, presidente de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, señaló que «ventajas para los que abren sus patios no hay ninguna y problemas los de siempre, los propietarios o vecinos se van desanimando porque hay pocas ayudas y muchos gastos, el fruto del esfuerzo de las familias durante 365 días se lo llevan los restaurantes, hoteles, cafeterías, que no aportan nada a la fiesta».

Garrido afirma que «las ayudas del Ayuntamiento son muy escasas, una media de 1.830 euros, pero eso no cubre ni la décima parte de lo que cuesta mantener un patio en cal, pintura, macetas, esquejes, agua, luz, y ya no hablamos del trabajo que se le dedica, que eso no tiene precio». OTRAS ADMINISTRACIONES Los Amigos de los Patios consideran que el resto de las administraciones públicas deberían implicarse más con esta fiesta porque «del turismo que atrae se beneficia toda la ciudad». Manuel Garrido también alude al Festival de los Patios y comenta que «si no hay dinero suficiente sería mejor gastar menos en conciertos y ayudar más a los patios».

Garrido augura que, de seguir las cosas así, «esta fiesta se irá perdiendo, los patios de arquitectura antigua, los que más gastos necesitan, se irán cerrando y sólo quedarán patios modernos, hasta que se cansen», por lo que vuelve a reclamar que el Ayuntamiento y otras administraciones compren los viejos patios más emblemáticos y bellos.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Propietarios de Patios Claveles y Gitanillas, Leonor Camorra, también destaca el enorme esfuerzo, económico y en trabajo, que supone mantener un patio y las pocas ayudas que se reciben. Camorra señala que «no sólo se trata de ayudas económicas, por ejemplo el dinero que se va en subvenciones se podría destinar a crear una escuela taller para que un grupo de personas fueran a pintar y arreglar los patios».

También sugiere ventajas fiscales como la reducción del 50% del Impuesto de Bienes Inmuebles o ayudas en forma de descuentos en las facturas del agua. La presidenta de Claveles y Gitanillas también se queja de que «los que se llevan los beneficios de la fiesta son Hostecor, Renfe y todos los que viven del turismo».

A este respecto, el vicepresidente de restaurantes de Hostecor, Alberto Rosales, señaló que «ninguna de las asociaciones se ha dirigido oficialmente a nosotros para pedirnos ayuda; que nos hagan propuestas y las estudiaremos, aunque no podemos obligar a los socios a que den dinero a los patios», y añade que ve más posible ayudas en forma de plantas. Rosales comenta que «yo he donado este año, como suelo hacer, 100 macetas al patio de Martín de Roa, y he pagado las consumiciones que regala la AVV del Alcázar Viejo». El responsable de Hostecor comenta que «si en mis locales entran más clientes también se beneficia el que me vende cerveza, carne o fruta, y a esos no se les pide nada. Del turismo se beneficia mucha gente».