13 marzo, 2013

Patio de Vecinas

Recuerdo un tiempo, no hace mucho, que cuando andabas por Córdoba sólo podías tropezarte o con pilonas , palacios de congresos o alguna farola de Juan Cuenca desubicada estéticamente. Pero hace meses que si metes en la página web del Ayuntamiento, además de una encuesta que se te agarra al cogote, te asalta alguna asociación de patios particulares o en general. Yo miro los bloques de pisos de Arroyo del Moro, por ejemplo, y sólo deduzco patios de luz con tendederos, pero será que no he contado bien. Y aquí están, entre la cháchara, la bronca y la cosa asamblearia, que es tan recurrente.

Clavicordios y Rumanillas acaba de presentar una moción de censura y protesta porque Patios Sin Fronteras se ha quedado con los tiestos de San Basilio, que es un santo que se está comiendo un marrón como sólo los santos saben: con humildad y paciencia. De repente salta hacia la portería del fondo sur una señora con los pelos azules y los mozos de escuadra de Carlos González, presidente y residente del club de la comedia, intentan detenerla porque parece una hooligan del Depor dispuesta a agredir a Baquerín, que anda por aquí desconocemos para qué y todos sabemos que es propenso.

Pero no, la señora de cabello marciano es ideóloga de patios y recursos contra presupuestos, y como el asunto es de presupuesto, pues se ha puesto nerviosa. Patios Por Un Mundo Mejor apela a la paz y pregunta que qué pensamos de la situación Palestina, ya que parte del taquillaje debería ir a subvencionar una misión de Patios Por La Franja De Gaza, que es una escisión de la anterior asociación pero se llevan bien y suelen ir a medias, como buenos socios que comparten pijotas frescas y geranios.

No sabemos a estas alturas si se cobra entrada por geranio visto o señora encalando. Este es un punto serio de fricción que requiere a Kofi Annan de moderador, que acaba de aterrizar en una zodiac en la parcela de mi cuñado, el cual tiene el patio inundado con la consiguiente reivindicación de Patios Inundables Con Balaustrada, que preguntan por la legalización de plantas medicinales de las que se fuman en la Corredera y por la Copa Davis. Un iceberg que venía por el río ha colisionado contra el estadio y éste se hunde, mientras los cuatro músicos de la Orquesta de Córdoba que este mes han podido comer tocan con dos violines y una tuba algo parecido a un pasodoble. «Soy cordobés», creo adivinar. Para alegría de Paco Castillero.

Fuente: RAFAEL GONZÁLEZ. ABC.ES/ 11/03/2013