19 mayo, 2013

Rendidos a la belleza de los Patios

Fuente: eldiadecordoba.es

Además, el galardón concedido el pasado jueves por el jurado sirvió para incrementar en buena parte las visitas durante la jornada. A pesar de ello, Carmen Álvarez, una de las inquilinas de Marroquíes 6, considera que con el galardón «no hemos notado que haya más gente porque viene mucha todos los años». A la puerta de este patio histórico, que acumula varios galardones del certamen, María José Estepa se encargaba de validar los pases, una de las pocas voluntarias que se dejaron ver por los patios. «Esto es desbordante», manifiesta, y añade que la jornada del viernes, por el contrario, «fue bastante flojo». A pocos metros de la iglesia de Santa Marina se encuentra la casa de Francis Serrano, propietaria del número 2 de la calle Tafures y, por tanto, feliz ganadora del certamen dentro de la categoría moderna. También ella resta importancia a la concesión del premio porque «aquí siempre viene mucha gente». A su juicio, el patio de su casa -para el que ayer al mediodía había una cola bastante generosa de gente a pesar de lo molesto y de la incomodidad de la lluvia- es «lindo, romántico y mágico».

Serrano aprovecha para contar la historia de su participación en el certamen. Durante cincos años consecutivos se presentó al concurso, posteriormente decidieron no abrir sus puertas y el año pasado volvieron al certamen. La mujer, que no encuentra inconveniente al hecho de la lluvia, subraya la aportación de los voluntarios y de la plataforma de pases, que han servido para «ordenar las visitas». «Han tenido una labor fundamental», sentencia. En la jornada matutina participaron 52 voluntarios, según informó el Ayuntamiento. En la misma nota, el Consistorio aseguró que los patios seleccionados para conteo a través de la lectura de código QR en tiempo real se cubrieron con dos voluntarios y añadió que «la información de todos ellos está llegando a la plataforma de forma correcta». El Ayuntamiento afirmó también que «otros patios, los de más afluencia, se cubrieron con un voluntario y el resto no tienen voluntario fijo, pero se cubrieron por turnos con los coordinadores de zona».

Es más, desde el equipo de gobierno municipal señalaron también que en la jornada de mañana de ayer hubo «pocas colas, entendemos por la lluvia». Claro, que esta información contrasta por la aportada por los propietarios de patios ubicados en el Alcázar Viejo, donde sí que hubo grandes colas a lo largo de la jornada a pesar de la lluvia y la presencia de voluntarios fue mínima, por no asegurar que casi nula a lo largo de la mañana. Los ánimos de los dueños de estos recintos a lo largo de todo el concurso -al que se han presentado 52 recintos- no han sido buenos, ya que han mostrado su rechazo al sistema de pases por internet y también a «escasa» la labor de los voluntarios. Al menos es lo que refrenda una y otra vez Rafael Córdoba, uno de los propietarios del número 28 de la calle Postrera, a quien no le duelen prendas en criticar el sistema y quien ya muestra sus dudas de participar en el concurso el año que viene. «Se van a cargar los patios», sostiene. Córdoba enumera las razones por las que a su juicio el Ayuntamiento no ha organizado bien esta edición. «Ha habido un gran descontrol con los voluntarios y lo de internet no ha funcionado», sentencia. Córdoba argumenta que abrir un patio «vale un pasta para que se lucren otros, como los hoteles que triplican el precio de las habitaciones en mayo» y añade que «están abusando de todos». Recuerda también que «antes de daban dinero para pagar el agua y ahora no».

A pesar de sus críticas y argumentos, Córdoba se muestra orgullo de su patio muestre la «esencia de mayo cordobés» y asegura sin tapujos que ha pedido vacaciones en su puesto de trabajo para hacerse cargo del control de la visitas de su patio, en el que lucen unas 350 macetas y que riega tres veces al día.

Su visión es similar a la que expone José Luis Luque, hermano de la propietaria del número 2 de la calle Duartas. «Llevo aquí 52 años y el viernes fue un día atípico, no había gente», resume. Luque sí defiende el trabajo de los voluntarios porque «han hecho un esfuerzo», pero critica el sistema de pases por internet, que «no ha convencido». Considera que con este método «se ha intentado dar más auge y promoción a otras zonas que a la del Alcázar Viejo» y recuerda con insistencia en que los propietarios «siempre han regulado las visitas». Se trata éste de un argumento ya esgrimido a lo largo de estas dos semanas de concurso desde la Asociación de Rejas, Balcones y Patios del Alcázar Viejo, colectivo que también denunció el desvío de las visitas de los turistas hasta otras zonas de las ciudad en detrimento de su barrio, uno de los más populares de la capital.

A pesar de sus críticas, encontrar un hueco en la calle San Basilio resultó ayer algo más que complicado a lo largo del día. Los turistas, de todas las edades, no pararon de llegar en ningún momento de la jornada, ni siquiera la lluvia les frenó. Claro que muchos de ellos se encontraron con la incertidumbre de no saber si presentar su pase correspondiente o pasar al recinto según el propietario iba dando permiso para entrar. Uno de los casos más llamativos de esta zona es sin duda el cartel que luce en el número 17 de esta calle, en el que se puede leer este mensaje: «las personas cuidadoras son ajenas a los pases de acceso de las zonas de los patios». Eso sí, el mensaje deja claro que hay que respetar «la ordenación que se marca para la entrada» por las cuidadoras y también sugiere a los visitantes que si quieren presentar alguna queja o reclamación sobre los pases de acceso sólo hay que dirigirse al Ayuntamiento a través de su página web, aunque «si prefiere hacerlo por escrito puede recoger aquí la instancia». Al respecto, una de las cuidadoras de esta patio -que no quiere desvelar su identidad- lamenta que la necesidad de entrar con pases ha provocado «que venga menos gente» y critica que «no haya voluntarios».

Aunque muchos propietarios alertaron de la ausencia de estos voluntarios, Daniel Muñoz fue uno de los que no ha faltado a su puesto en estas dos semanas. «Hay mucho trabajo y no me esperaba tanta masificación», comenta el joven, para el que estar de voluntario en los Patios «es hacerlo gratis por tu ciudad».