3 mayo, 2016

Uno más en la ciudad

Una vez finalizado este acto, el patio de San Basilio número 44 abrió sus puertas a los visitantes y entre los primeros en llegar se encontró María Castro, que afirmó que había viajado a Córdoba en una excursión en la que salieron tres autobuses desde Arcos de la Frontera. María señaló que era la primera vez que visitaba los patios y «me parece muy bonito». En el mismo recinto, Cristino Cobacho, un joven cordobés, realizaba una visita guiada para un amigo italiano, Marco Flaccadoro, explicándole la tradición de estas casas. Marco subrayó que le estaba pareciendo «muy bonito», destacó que «en Roma no tememos casas así» y que le gusta la forma de vivir que implican los patios.